Notas de un soldado (III)
Content
Notas de un soldado (III)
Para... No sé para quién estoy escribiendo esto. Tal vez sea para mí mismo. Es mi forma de probar que, antes de que esta tierra y esta maldita misión terminen por devorarme, mi frágil y ridícula mente me perteneció, aunque fuera solo por un instante. Me llamo Piotr Dmítrievich Orlov. Sirvo a Snezhnaya y a su majestad la Zarina en la Sexta Compañía destacada en Nod Krai. Soy el segundo hijo de Dmitri Serguéievich Orlov y Eufrosinia Ivánovna Orlova, y nunca he sentido vergüenza por mi origen. Nuestra compañía fue aniquilada por completo. Solo la soldado E. Smirnova consiguió escapar del desfiladero tras el sacrificio del furriel A. Vólkov para enviar a la Oficina de Diseño un llamado desesperado de ayuda... de parte de aquellos que han muerto. Si alguien encuentra esta nota, informen a nuestros superiores de que Smirnova no es una desertora y que no tiene nada que ver con la tragedia ocurrida aquí. Todo fue culpa de los malditos experimentos de A. Z. Karnatski y V. A. Preobrazhenski. Están muertos. Ojalá su majestad la Zarina maldiga sus nombres por toda la eternidad y que jamás hallen descanso bajo las prístinas nieves. No sé qué clase de sacrilegio cometieron, y tampoco quiero saberlo. Ese color... lo devoró todo. Todo. No quedó nada. Nada más que la piedra maldita. Estaban dentro de esa maldita roca. Esa maldita roca que cayó de la luna. Karnatski y Preobrazhenski los despertaron por separado. (Aquí hay una sarta de insultos irrepetibles escritos una y otra vez). No sé qué es lo que quieren, solo sé que ya están aquí. ¡Querida Paraskeviya, mi Parashka, perdona a tu hermano mayor! Su majestad la Zarina, apiádese de mí. Ya vienen. Que alguien me ayude. Ya vienen. No quiero morir, no quiero morir, no quiero morir, no quiero morir, no quiero morir, no quiero morir. No quie
