¡Podría funcionar!
Un soporte muy básico de madera para el suelo. Es una de las herramientas más utilizadas por los guardabosques para medir y analizar la composición del suelo. También puede servir como recipiente de cultivo. Antes de introducir ninguna sustancia o materia en el entorno natural de Sumeru, los guardabosques proceden a realizar pruebas controladas en equipos como este, donde plantan las semillas de plantas de difícil adaptación al medio y bromean entre ellos diciendo: “¡Podría funcionar!”. A continuación, llevan a cabo un profuso y prolongado proceso de observación en el que se limitan a esperar y analizar el crecimiento de la flora. Aunque en muchos casos el resultado no es más que una serie de hongos de lo más corrientes, los guardabosques no se desaniman y continúan intentándolo. Al fin y al cabo, de cada error se aprende una lección.

