Calendario de Amphoreus
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Capítulo de la vida
El calendario de Amphoreus lo calculó y lo definió Kefale él mismo... Las personas lo consideran una constancia duradera dentro de un caos cada vez más volátil. Pero quizás, en algún instante en el futuro, incluso esta constante invariable no pueda escapar de los nuevos cambios. La semana y los días Excluyendo el Mes de la Fortuna, la cantidad de días en cada mes de Amphoreus está muy estandarizada. Cada mes tiene cuatro semanas, y cada semana tiene siete días. El domingo es día de descanso. Esta costumbre se ha transmitido de generación en generación desde antes de que el sol desapareciera. Hay una leyenda sobre su origen... Durante la Era de la Creación, Aquila y Oronix estaban a cargo del día y de la noche respectivamente. Sin embargo, el cielo nocturno de esos días solo estaba repleto de cúmulos de estrellas, sin comparación con el inmenso cuerpo celestial que era el sol. Impulsada por un espíritu competitivo, Oronix usó gemas para absorber el resplandor de Aquila y las entrelazó con el satén de la noche para moldear un planeta satélite que iluminara todo el cielo nocturno... Lo que todos conocen como la Luna. Esta tarea solo le llevó un día. Oronix examinó esta obra, orgullosa de su propia creación perfecta. Pero una luna insignificante no es rival para el brillo que ofrece el sol. Así que Oronix siguió trabajando por seis días y seis noches sin dormir. Por cada noche que pasaba, una luna extra iluminaba el cielo. En el sexto día, seis sombras acompañaban los pasos de todas las criaturas. La presencia de las seis lunas sembró el caos en las mareas, lo que provocó el desprecio de Fagusa. Por lo tanto, en el séptimo día, con una ambrosía dulce inconcebible para los mortales, Fagusa ahogó a Oronix en una borrachera que causó que durmiera el resto del día. Cuando cayó el velo de la noche, la cantidad de lunas por fin dejó de crecer. Las acciones de Fagusa no fueron más que una broma para Oronix, pero sin quererlo, previnieron una posible guerra entre Aquila y Oronix. Sin embargo, la existencia de las seis lunas no respetaba el equilibrio. Talanton, quien vino después de enterarse de esto, manipuló la balanza y elimino dos tercios de las lunas para solo dejar la luna roja y la dorada que representan el Mes Escarlata y el Mes Dorado respectivamente. Cuando Oronix despertó al salir el sol en el octavo día, tenía prohibido crear más lunas. Y así se determinó el ciclo de la semana. Cuando modificaron las leyes celestiales, Kefale eligió el séptimo día en el que Oronix durmió como día de descanso. Periodos del día Cuando terminó el calendario, Kefale dividió un día en cinco periodos importantes para enseñarles a las personas a levantarse, trabajar, descansar e irse a dormir con puntualidad. Desde que el sol abrasador abandonó el cielo, la tarea de iluminar Oqueima recayó en el Dispositivo del Amanecer. Al principio, las personas no notaban los cambios en su luz y solo podían mantener sus rutinas respetando los cinco periodos importantes ya mencionados. Hora del portal El periodo en el que se inicia la actividad poco a poco. La gente empieza a despertar de su letargo y a recuperar la consciencia desde reinos lejanos, como si atravesaran una puerta sin forma. Van por agua, se lavan y se dirigen al mercado matutino. Las personas necesitadas se dedicarán a rezar. Hora clara/Hora del ascenso El periodo del día en que uno está más despierto y los pensamientos brillan en la mente como la luz que atraviesa el cristal. La gente entabla conversación, comparte enseñanzas, percepciones y anécdotas, como hilos dorados entrelazados unos con otros. Los académicos hacen sus tareas al doble de velocidad durante este periodo. Hora de la realización/Hora del descenso El periodo en que la iluminación de la mente comienza a marchitarse. La gente deja sus libros, sale al aire libre para hacer ejercicio y tareas físicas, cuida de las plantas y los animales y deja que el sudor se filtre en la tierra. Académicos y holgazanes acuden a las termas en un intento de vigorizar la mente con las aguas de Fagusa, pero la sesión acaba inevitablemente en una juerga de borrachos. Hora de la separación Periodo en el que las actividades de producción comienzan a detenerse. La gente termina su jornada laboral a esta hora y se despide de sus amigos y compañeros. El ejército o los viajeros suelen elegir este periodo para embarcarse en una expedición con el fin de perturbar lo menos posible la vida de los residentes. Hora oculta La gente cierra las cortinas, un periodo de descanso entre almohadas. El cometa demoníaco perteneciente a Zagreus surcará el cielo rojizo cuando termine este momento y marcará su descenso con una larga estela, señalándole a la gente que ha pasado un día. También es el periodo en que los ladrones están más activos. Sobre el cometa demoníaco: Un meteoro característico, pero en última instancia sin rumbo, cuya trayectoria varía en cada aparición. La gente suele verlo en un momento en el este y al siguiente en el oeste. Aunque las estrellas del presente se han atenuado debido al Dispositivo del Amanecer, el cometa demoníaco sigue siendo visible. En circunstancias extremadamente raras, el cometa demoníaco emanará un brillo carmesí, anunciando la llegada de una luna roja. Esto se interpreta como una señal ominosa, donde los planes sufrirán reveses y las batallas terminarán en derrotas aplastantes. Divisiones dentro de los periodos Los cinco periodos principales se han dividido en cinco secciones denominadas "quintos". Cuando es necesario indicar explícitamente tramos de tiempo, la gente suele expresar dicho tiempo con una combinación del periodo y el quinto, como "tercer quinto de la hora oculta", "primer quinto de la hora del portal", etc. Rara vez se utilizan las unidades de tiempo inferiores a los quintos, ya que la gente no necesita momentos de medida tan precisos. Cuanto más pequeñas son las secciones en las que se divide el tiempo, más ajetreada se vuelve la vida.
