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Notas sobre la teoría acerca de la evolución de los fabulae (extracto)

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Notas sobre la teoría acerca de la evolución de los fabulae (extracto)

¿Me preguntas por qué decidí dedicarme a estudiar a los fabulae? Todo empezó cuando insulté a dieciocho generaciones de ancestros blubi de mi compañero de clase. Dr. Soda «Hipótesis sobre la formación y evolución de los fabulae»: este fue el primer tema que se me ocurrió para dar una conferencia cuando me invitaron a volver a la Escuela Grafía. Era una redacción que escribí en las vacaciones de tercer grado de primaria y, desde entonces, forjé un vínculo inquebrantable con la ciencia. Debido a la agitación de la Era de las Cenizas, la historia de la evolución de los fabulae se ha perdido en el tiempo, pero basándonos en las leyendas y en la estructura fisiológica de los fabulae, aún podemos vislumbrar sus antiguos secretos. Teoría de los autómatas celulares En la Sociedad del Conocimiento, la teoría de los autómatas celulares es la hipótesis más extendida. En la época en la que Grafía aún no había creado a los fabulae, cada vez que la fabuluna llegaba a su plenitud, todas las criaturas de Planarcadia cobraban vida y se unían a la celebración durante los Juegos Fabuluna. Durante este periodo, la fabuluna activa la Imagiesencia humana o, para ser más precisos, la energía impulsada por la Vía de la Exultación se filtra en la materia circundante, mientras que el Primum Mobile inherente a la Imagiesencia proporciona patrones de comportamiento para la materia, ya sea dispersa o concentrada. Con el impulso de estos tres elementos (energía, materia y patrones de comportamiento), surgieron máquinas vivientes reguladas conocidas como fabuseres. Desde las plantas y árboles hasta los televisores y refrigeradores, cualquier objeto que obtenga Imagiesencia puede cobrar vida. Como carecen de inteligencia suficiente, se agrupan por instinto y se dispersan al alcanzar cierto umbral, de un modo similar a los eterae modernos. Por lo tanto, suelen permanecer en las fases iniciales de vida, alternando entre lo simple a lo complejo, para finalmente regresar a patrones de comportamiento simples. No fue hasta que Grafía inventó la técnica de fabulación que se superó la dificultad de formar estructuras complejas en la generación natural de fabulae. El diseño artificial de formas y la dotación de un contexto narrativo proporcionaron a los fabulae un esqueleto lo suficientemente sólido como para soportar grandes cantidades de materia y energía. Los patrones de comportamiento complejos y el esqueleto, a su vez, sentaron las bases para el desarrollo de la inteligencia, dando lugar finalmente a los fabulae en el sentido moderno. Teoría del alma, los huesos y la carne La teoría del alma, los huesos y la carne es una interpretación característica de los Plañideros. Aunque comparte muchas similitudes con la hipótesis anterior, los efectos caóticos de la naturaleza juegan un papel más importante en ella. Según esta teoría, toda forma de vida inteligente está compuesta por tres partes: alma, huesos y carne. El alma es la consciencia, la energía, la Imagiesencia que impregna Planarcadia. Los huesos son el sistema circulatorio, la esencia de todas las cosas, el concepto mismo de la existencia. La carne es la sangre y los tejidos, la forma, el recipiente material y la apariencia externa que alberga la vida. Estas tres partes pueden surgir y existir de forma independiente en la naturaleza. La antigua Planarcadia era como una inmensa sopa primordial, y la llegada de la humanidad junto con el ascenso de la fabuluna le proporcionaron estímulos suficientes. Con los estímulos de diversos tipos, la materia evolucionó de lo inconsciente a lo consciente y finalmente, por selección natural, se estabilizó en una forma determinada. Que los fabulae obtuvieran inteligencia fue un resultado inevitable del desarrollo; lo único que Grafía hizo fue descubrir los medios para reproducir su formación. La teoría del pastel divino La escuela de la repostería del estructuralismo sostiene que, según registraban los fragmentos perdidos de «La enciclopedia de la repostería ultracósmica», el origen de los fabulae se remonta a cuando Aha, perseguido por los Eones durante La Plaga, horneó un pastel en un momento en el que tenía mucha hambre. Aha usó unos restos de una guerra divina (se cree que era biomasa que quedó cuando la Propagación y otro Eón se tiraron del pelo) como huevo, azúcar robada de El Fin del Mundo y, para terminar, tomó una hoja de Yaoshi en lugar de harina para crear el pastel divino perfecto. (Nota: Algunos eruditos consideran que esto es evidencia de que Yaoshi ya existía durante la Plaga. Sin embargo, la escuela de la repostería generalmente sostiene que esto se debe más probablemente a un error en la transmisión del texto y se dedica a restaurar la verdadera "harina".) Durante muchos años, Aha añoró el sabor de aquel momento y buscó todo tipo de ingredientes para intentar recrear el pastel más exquisito del cosmos. Estos ingredientes se fueron acumulando como los materiales de construcción de Qlipoth, hasta que finalmente dieron forma a Planarcadia. El Eón creó entonces un horno gigante para calentar el pastel, una herramienta que las generaciones posteriores llamarían fabuluna. Se dice que Aha derramó lágrimas de pura alegría cuando logró recrear el pastel divino usando un vaso de gasolina, dos razas y tres poemas satíricos. Más tarde, innumerables chefs se reunieron aquí para aprender de Aha. Después de miles de años, finalmente una maestra repostera, inspirada por el milagro, creó el pastel divino usando tierra, tinta e historias, y los llamó fabulae. Su nombre era Grafía.

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